miércoles, 11 de julio de 2012

Abierta la veda

Pero no cazaréis. Leeréis.

Hola. Nosotros somos amigos de Castolo. O lo éramos. De hecho, le conocíamos desde los cinco años, desde que se hacía mocito en Sao Paulo. Nunca perdimos el contacto hasta aquel fatídico verano del 2002. Hacía un calor del carajo en Caen. ¿Qué os puedo decir? Nos había invitado, era la primera vez que conocíamos bellas tierras galas. Le acompañábamos a comprar el pan. Charlábamos cordialmente, hasta que desapareció repentinamente. Vimos, en su lugar, ceros y unos desordenados torpemente. Estábamos desconcertados y apenados. Pasaron las horas. Días. Meses. Nunca más supimos del Castolo verdadero.

Le volvimos a ver en nuestras copias del Pro Evolution Soccer. Sabíamos algo, pero nos resistíamos. Éste no podía ser nuestro Castolo. No hablaba. Sólo movía sus polígonos. No obstante, nuestra incredulidad poco a poco se fue derribando: resulta que jugaba igual de mal que antes. Y que cada año decaía, tal y como se esperaba que lo hiciera él, como todo buen futbolista. Aunque aún hoy en día nos resistimos a pensar que éste es nuestro Castolo. Pero el tiempo nos ha forzado: de alguna manera, es él o un sucedáneo suyo.

El resto ya es historia. Supongo que sabréis ya que se ha hecho inmortal. Que se estanca de los 17 a los 35 - 40 años y siempre renace. Y que en PES posteriores, ya ocupa otros cargos. Peacho de entrenador, ¿quién se lo imaginaba? Bueno, nosotros sí. Era culto y gracioso, pero os contaremos más.

See ya!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Deja tu voz para que Castolo, en el más allá binario, te oiga!