miércoles, 8 de agosto de 2012

Trucos del balompié con Castolo (I): Cómo ajustarla por encima del larguero

Estás en un rincón. Aunque lees, no parece que sea ordenadamente. Llegas en tu aventura a esa situación en donde estás frente a frente al meta. Recreas la escena en tu mente. Es una batalla de miradas. Hay que pensar rápidamente. Habitualmente, chutarías escogiendo la potencia justa y aprovechando la experiencia acumulada... pero éstos son dogmas del balompié que te han impuesto por sistema y que te los tragas.

Avalado por más de veinte años de experiencia futbolística, Castolo tiene el consejo perfecto para estas situaciones. Ha combatido con ferocidad dichos dogmas. ¿Qué haría Castolo? Mirar al suelo y conferir potencia al balón, con su golpeo heterodoxo. El balón sigue una línea recta y ascendente. Con elegancia, se va encima del larguero, ante el desconcierto del meta.

El público, contaminado por esos dogmas, tenderá a lamentarse. Probablemente tú también. Estás equivocado. Hay que celebrarlo. Has ejecutado una magnífica jugada avalada por Castolo.

Castolo: cómo complacer a los fans

¿No os lo creéis? Castolo tiene fans. Tiene que desgastar el rotulador. En aquella ocasión, entre una jauría de fans, sobresalió una mujer. ¡Y cómo! Descarada, le pidió firma en sus senos. Y sucedió:

Sucedió, ¡qué hermoso polvo nocturno!

jueves, 2 de agosto de 2012

Anécdotas de Castolo

Con estas líneas, empezamos la madre de todas las sagas porque Castolo no sólo ha sido mero futbolista, como tantos en su oficio. Esperad anécdotas inconexas. Ahí va la primera. ¿Sabes que Castolo es accionista de Vídeo Briquendo? Por otro lado, ¿sabías también que escribió una de las mejores novelas en lo que va del siglo, El Yo Mellado, un clásico instantáneo de la literatura universal, una nueva lectura de la tragedia del yo en la sociedad moderna?

En una reunión de accionistas de Vídeo Brinquedo, a la tenue luz de la bombilla y un salón mal decorado, Castolo se pronunció: "¿Y si hacemos una película del Yo Mellado?". Aunque el escepticismo afloró, fue impuesto por la idolatría. Es decir, consenso. Castolo se imaginaba a esos niños de las favelas de Río saltando ante la nueva peli. Emocionándose. Brincando por la casa.

Sorprendentemente, el Yo Mellado fue la mejor película de Vídeo Briquendo de la historia, llegando a ser un clásico del cine brasileño. Era una película inteligente y que no se hacía pedante en ningún momento. Consiguió enganchar a niños y adultos frente a una constante universal, la tragedia del ego. Un guión digno y que se sostenía en todo momento. Castolo lo volvió a hacer.

jueves, 19 de julio de 2012

Castolo y lo fan

Partamos de una serie de consecuencias lógicas.

Desde el inicio de sus tiempos virtuales, Castolo ha tenido fama al formar parte del equipo por defecto de uno de los modos más famosos del PES, la Liga Máster. Ha perdurado en la plantilla. Para colmo, ha sido delantero, posición tradicionalmente reconocida socialmente. Inevitablemente, su huella tenía que unirse al acervo cultural de los Jugones S.A. Quizás podamos apuntar otros factores como la sonoridad de su nombre, pero sólo es eso, especulación.

Desde ahí, se han construido muchas interpretaciones de qué es Castolo. Hay una idea común, múltiples creaciones. Algunos lo usan de mote en Internet, otros le graban en Youtube haciendo sus monerías. Se le ama y se le defenestra a la vez en aquellos aquelarres nostálgicos de viejos PES. Esto sólo es la punta del iceberg. En esta casa se amplían los horizontes, con un Castolo escrito y dibujado, como veréis en esos dibujos que en otro momento hubieran ganado concursos de 25 pesetas. Así os demuestro que se imagina a Castolo en una infinidad de maneras:

Castolo construye la civilización

¡Galáctico!

Estos espejos no son como algunos de los cuentos clásicos, no se romperán: [1] y [2].

¿Una crítica? Teóricamente, el universo del fandom castoleño aún tiene espacio para una enorme gama de ideas, pero en verdad escasean. Esta bitácora nació para paliar este problema. Pero sobre todo para divertirnos.

Castolo soplando un balón (apócrifo)

Nos comentan en la sala que aqueste dibujo lo hizo un aficionado del Siena al azar. Tras aquel intento fallido de soplar el balón en un centro, una vez más recurrió a sus pulmones. Esta vez, era para defender:


Se la pegó con el pelotazo y no continuó. Fue un partido hórrido del Siena, en donde se probó a Castolo como central. Gasparini experimentó y criticado fue por su 4 a 1 en contra. De aquella experiencia, Castolo aprendió unas nociones de cómo no entrenar.